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¿Qué hace que sea un gran terapeuta matrimonial? 9 Características de un gran asesor

12 mayo, 2021

Actualmente, usted y su cónyuge ven algún consejero o terapeuta matrimonial?

Ciertamente, el asesoramiento y la terapia de parejas no son para el bien del corazón.

No sólo invierta infinidad de horas hablando de retos en su relación, sino que tampoco se garantiza que la persona le guiará en el proceso de resolución de sus problemas.

Un terapeuta casado y bien casado está formado para ayudar a las personas a superar las diferencias que se producen de manera natural cuando dos personas viven bajo el mismo techo. Deben ser conscientes de lo que surge en un matrimonio.

La mayoría de los buenos terapeutas están bien formados para trabajar con parejas, siempre aprendiendo y manteniéndose al día con las últimas tendencias para ayudar a las parejas a mejorar.

Los rasgos intangibles que son difíciles de medir son los que separan un buen terapeuta de un grande, sólo tienen.

Lo más importante es que entiendan que depende de vosotros y del trabajo que haga.

Su trabajo es escuchar y utilizar sus habilidades para mantenerse en la pista y adaptar su enfoque para asegurarse de que funcione mejor, en lugar de aplicar la misma fórmula a todos los clientes.

Entonces, como encuentra esta gran persona para recuperar su matrimonio?

Aquí hay 9 características de un gran terapeuta matrimonial o asesor matrimonial.

1. Continúan sintiéndose tranquilos en el caos.

Cuando entras por primera vez en una sesión de entrenador, tienes una posición establecida sobre por qué el matrimonio no funciona.

Lo debe defender y os emocionaréis. Lo mismo para su pareja.

Un gran terapeuta establecerá una sensación de calma para que pueda llegar a la raíz de los problemas.

2. Crean un ambiente de equipo al principio de la relación.

Establecer una actitud de equipo al principio de la relación terapeuta-cliente. Pensar de esta manera le ayuda a poner el 100% de sus sesiones, lo importante para continuar.

Si una persona hace más peso que la otra durante estas sesiones, será obvio.

Además, el uso del lenguaje dinámico en equipo ayuda algunos hombres a entender conceptos, sobre todo si se utilizan para trabajar en equipo, para hacer deporte o para trabajar.

3. Tienen la capacidad de eliminar problemas clave.

Cuando las parejas empiezan a salir con un terapeuta, suele ser un problema específico: matrimonio sin sexo, problemas de dinero o enfermedad.

Estas sesiones suelen ser discusiones intensas que el terapeuta tiene que pasar antes de llegar a los problemas reales.

Un terapeuta debe tener paciencia y tener la capacidad de superar los retos básicos para trabajar en la pareja.

4. Pueden repetir la posición de un socio para que la otra parte lo entienda.

Uno de los principales retos para una pareja es su capacidad de comunicación. Los problemas de comunicación suelen producirse porque una de las partes tiene dificultades para entender la otra o si alguien entiende mal lo dicho.

Un gran terapeuta matrimonial puede comunicarse de una manera que ayude a las dos parejas a escuchar y entender el mensaje que se dice.

Igualmente importante, su terapeuta le debería proporcionar las herramientas y los ejercicios adecuados para hacerlo usted mismo.

5. Desafíe las dos partes si es necesario.

Una pareja suele retenerse a acudir a un consejero matrimonial porque cree que las conversaciones serán unilaterales.

Son atacados en casa, ¿por qué gastar dinero atacándolos más?

Un terapeuta debe estar dispuesto a desafiar las dos parejas por su papel en la decadencia de su matrimonio, aunque parezca unilateral. Esto también ayudará el campo de juego de las dos partes y hará que el partido sea más reticente a abrirse.

6. Proporcionar ejercicios para alargar la conversación.

El aprendizaje no se limita al aula, ni la terapia matrimonial es la misma. Para aplicar algunas de las cosas que aprende durante la sesión, los deberes son fundamentales para avanzar.

7. Giran cuando resulta natural sin imponerlo.

Como las relaciones son fluidas, pueden pasar cosas de sesión en sesión que pueden ser perjudiciales si no se abordan.

Cuando un consultor está presente en la conversación, puede alternar sin imponer su agenda.

8. Ayudan a sus clientes a profundizar.

Los problemas subyacentes suelen ser muy dolorosos.

Algunos socios recorrerán un largo camino para evitar hacer frente a su lesión mediante el uso de tácticas de desviación para disipar debates importantes. Al no comprender y hacer frente al dolor, las parejas están sometidas a una gran presión para avanzar.

9. Son rectas y cortan el ruido.

No desea que su terapeuta profundice en los secretos de mantenerse en el césped. Si ven que no se está avanzando, debe tener en cuenta su matrimonio, o bien.

La vida es demasiado corta para continuar con los secretos.

Dicho y hecho, un buen terapeuta casado es una persona cualificada que trabaja con dos personas para comunicar sus quejas y ayudarlas a cambiar aspectos de su comportamiento en beneficio del personal.

Un gran terapeuta puede hacer todas estas cosas y ni siquiera te das cuenta que las hacen. Cuando haya terminado, su matrimonio está a punto de retroceder.

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